Me dolió tanto perder este aparato que estuve de luto cinco días.
Entre esto y el móvil, llevo una racha...
Este año no hemos tenido ocasión de ir al centro comercial, discretamente, a comprar regalitos cuando el otro no estaba en casa. Entre otras cosas porque el centro comercial está a tomar por saco de aquí y ninguno de los dos ha tenido tiempo ni ganas de meterse en faena. Por eso hemos quedado en que ambos nos compremos nuestro par de regalos por cabeza - por Internet, que es facilísimo, o algún día que fuéramos a la civilización juntos - y, además, si cuadra, que le regalemos al otro un detallín nada más.
Yo lo suyo lo tengo ya cerrado pero veo que ella se está estresando un poco. Insisto: es normal, ni siquiera yo sabía lo que quería hasta hace dos días - el ebook reader lo había dejado de lado por tener un saco de libros en soporte papel esperándome con las tapitas abiertas.
Resulta que no sólo no soy bueno dando pistas o expresando abiertamente qué me haría ilusión sino que, además, todas las ideas que he tenido últimamente han sido bastante caras o las he descartado yo mismo al poco de parirlas: una cámara de fotos nueva, bien, pero cuesta mucho para el uso que le daría; un telescopio, vale, pero caro de narices; juegos para la consola, divertido, pero es que apenas la toco. Así con todo.
El último ejemplo es de ayer. Viendo fotos del año pasado me dije que quería uno de estos:
YEAH!! Lo tiene todo: grava para evitar patinazos, pala ancha para despejar, pala corta para desenterrar, morro para desplazar cantidades grandes, triángulo, luz giratoria, jo. No me digáis que no mola. No me digáis que no dan ganas de meterse por autovía a adelantar por la derecha. Pero estamos en lo de siempre: se me sale del presupuesto. Mecachis...
Eso sí, en el capítulo de presentes para nosotros pispos voy servido. Esta semana me puse serio y vi la luz: me he agenciado un calendario de perros, de los de una página por día. Algo sencillo y que me saca una sonrisa cada mañana. Y para Reyes estoy viendo si consigo encontrar la camiseta de México del mundial de Francia 98. Aparte de ser una frikada es una pasada. Para acojonar a los vecinos del pueblo cuando salga a correr en primavera y verano:
Se me mete el espíritu de los aztecas en el cuerpo y salgo a comerme hasta los banderines de corner.
Por lo tanto, lo tengo todo bajo control. Lo mío y lo de Catta. No hay nada peor como entrar en la semana de los "veintes" de diciembre con el estrés de saber que no le has comprado nada a tu pareja y que te estás metiendo en un jardín de muchísimo cuidado. A mí no me pasa nunca, y como es viernes y estoy de buen humor, os voy a contar mi truco.
Lo mejor para no cagarla nunca cuando llegan fechas clave es, a lo largo del año, apuntar inmediatamente cualquier idea que se te ocurra en el momento exacto en que se te pasa por la cabeza. Apuntarla en papel, en el móvil o a bocados en el brazo. Pero que no se te escape ese pedacito de inspiración. Así, cuando se acerca algún aniversario, cumpleaños, día de los enamorados - "no hacía falta que me compraras nada"; ya, seguro... - o festivo con renos voladores, tienes una lista de sugerencias que has ido macerando a lo largo de los meses. Y para rematar tan brillante estrategia - alabanzas en comentarios, gracias - siempre es bueno tener en la recámara de dicha lista un regalo "intangible" y un regalo "exprés". Ejemplos de intangibles, en mi caso: un poema, un relato, pasarme un día sin hablar, limpieza completa de la casa, yo qué sé, algo así. Algo que requiera tiempo pero no desplazamientos ni depender de terceras personas o comercios - o liquidez bancaria. Y un ejemplo de regalo "exprés" puede ser cualquier cosa que puedas compra la víspera desde Internet: apradinar un orangután y darle el certificado - eso lo hice el año pasado y me pegó un puro por hacerla llorar delante de sus padres - comprar entradas para un concierto, para el teatro o sacar billetes de avión. El único contra de este tipo de regalo es que suele quedar mucho más vistoso con impresora - para darle un sobrecito - y ése suele ser el día en que la muy perra, que llevaba un mes y medio con el pilotito de la tinta parpadeando amenazante, se queda más seca que las compresas de la Duquesa de Alba - un abrazo, Cayetano.
Sea como sea, ya sabéis qué hacer para que nunca os pille el toro con el tema de los regalos. Y ya que estoy: si además de hacer listas los compráis con mucha antelación, pues eso ya es la leche. Entre otras cosas os evitáis machacar la tarjeta todita en diciembre y os ahorráis el consiguiente disgusto de enero. Eso sí, cuidadín al esconder los paquetes para que, ni sean encontrados antes de hora, ni a vosotros se os olvide dónde están!
Uf, voy a tener que ir a por una cerveza o algo, esto empieza a sonar a consultorio de la Cosmopolitan: "Evita las prisas y compras de última hora!" Guau.
(Pausa patrocinada por Heineken)
Y digo yo... con lo fácil que era cuando era crío: una cartita a Papá Noel, cruces y circulitos en los catálogos de juguetes al grito de "me lo pido", y a correr...
Si no hablamos antes, Feliz Navidad a todos!

7 lobitos tiene la loba:
Vaya! veo que eres todo un maestro de los regalos! yo por desgracia tendré que estresarme estos días que quedan..En fin! me apunto tu truco para el año que viene!
A mí me llegó ayer mi Kindle Touch y estoy encantado de la vida, ¡¡qué placer de lectura!!
Por cierto, te debo un correo (que conste que no se me olvida).
Abrazos,
Rafa
Hola Amante de los Desayunos!
Gracias por el comentario! Lo cierto es que escarmenté a base de estar siempre al filo de la catástrofe 24 horas de los días clave. De hecho, estoy seguro que me volverá a pasar - por escrito queda muy bien pero la realidad es otra historia - pero no se lo digas a nadie que se me hunde el post...
Por cierto, he visto tu blog y me ha entrado un antojo a colacao, galletas, tostadas... :)
Hey Rafa!
Pues cuéntame cómo va el Kindle Touch a ver si me animo. El que yo tenía - un Sony súper básico - me encantaba. Últimamente leo también con el móvil - práctico en desplazamientos - pero es que no es lo mismo.
A ver si me termino los libros en papel que tengo pendientes y vuelvo al formato electrónico.
El primer año que tengo todo los regalos rematados antes del 20... Me hago mayor.
Por cierto, llámame cuando puedas al móvil ejpañol y te cuento cositas ;-)
Besos para los dos!!
Yo no he comprado nada de nada... me dejo con la edad, al contrario que Luna jiji
Luna, Ana: ahora que lo pienso, si vives en ciudad, dejarte las compras para el último día es estresante pero posible; pero como vivas donde estoy ahora y encima sin coche, no sólo es estresante sino que te buscas un marrón de dimensiones colosales...
Riojana y Manchega, tierras de buen vino, dudo que el paso del tiempo os perjudique.
Yo, en cambio, barcelonalicantinofrancoleonés exiliado, soy un cóctel de botellón: malo pero divertido cuando era joven, indigesto y tóxico según envejezco...
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