Tres. Ya he cumplido tres añitos en Finlandia. De hecho los cumplí hace un par de semanas pero soy tan sumamente dejado que no había escrito hasta ahora.
No lo celebré. Ni por todo lo alto ni por todo lo bajo ni ná. Como estaba en Liljendal me lo tomé con calma: una copita de tinto y una miradita atrás para ponerme en plan "hay que ver cómo pasa el tiempo" y confirmar que estaba orgulloso del camino recorrido hasta ahora.
"Er peregrino del norte", "el conquistator de las Finlandias". Ese soy yo. Ozú!
Hace un mes Cat y yo estábamos en España, de vacaciones Santillana. Nos dimos una vuelta más que ancha por León y Asturias y quedamos más felices que dos perdices. Eso es mucha felicidad, no sé si os hacéis una idea. También estuvimos en Madriz donde el calor nos obligó a limitar nuestra actividad neuronal a salir por la noche de tapas y cañas - nosotros queríamos hacer turismo cultural pero fue imposible, la culpa es del verano: cuando hace 40 grados, "ponme otra de chipirones" te sale más fácil que "pues sí, creo que es del XVII".
El parque del Retiro está, como bien indica el nombre - que parecéis bobos - para retirarse un rato.
En Asturias sí hicimos turismo cultural: desde sidra y fabada hasta el folclore musical.Fueron unas vacaciones perfectas. Familia y amigos haciendo que te sientas como en casa pese a que tu casa ahora quede dónde Erik el Vikingo perdió su sandalia - forrada de piel de alce. Catta se habría quedado a vivir en León, Gijón, Oviedo o, sobre todo, Torrebarrio: un pueblecito astur-leonés donde podrías tirarte los días echado en un prado con vacas, viendo pasar la vida a cámara lenta con una botella de sidra - o dos - listas para degustación.
Torrebarrio patria querida y la leche recién ordeñada de la vaca. Un sabor muy fuerte, muuu buena!
La calle Gascona - Catta tiene en su blog la foto del bulevar de la sidra - la playa de Poniente o la de San Lorenzo, el piso de Avenida Juan Carlos I donde se vive como Dios - y disculpen la blasfemia -, la piscina en la Virgen del Camino, la catedral de León, el vino de Rueda, los chorizo, queso y cecina leoneses, el parque del retiro con un libro y una bolsa de pipas, y así durante dos semanas. Sin parar de no hacer nada.
Sinceramente, este es el primer viaje después del cual nos ha costado una semana sacudirnos la morriña. Y ojo que todavía tengo a Catta con la cantinela de "dentro de un año a España, yo estudio un máster, tú con un currillo o con tu empresa - ya os contaré - y a disfrutar de la vida por un rato."
Ojito.
Catta disfrutando el concierto de Buenavista Social Club en Gijón. De cerca y por la patilla.Sí, han pasado tres años desde que aterrizara a las 3 de la mañana en el aeropuerto de Vantaa - nada, tranquilos, que vengo pa 6 meses - y supongo que ahora cada vez que baje a España me daré realmente cuenta de todo lo que he dejado atrás. Antes lo tenía como reciente y Finlandia era demasiada nueva como para hacer comparaciones objetivas. Pero es ahora cuando veo realmente los puntos fuertes de un lugar y otro. Y sus respectivas carencias. Me noto que, por ejemplo, estando sentado en una terraza de Madrid, disfrutando de un corto y un pincho, cada dos por tres me salía aquello de: "Uf, se me había olvidado lo bien que se come en España". O lo bien que se bebe. O vete tú a saber.
Foto tradicional en la catedral de León: 839,6 metros sobre el nivel del mar en Alicante.
Pero fíjate qué cosas que hace un par de meses fue el mundial de hockey hielo y, en la previa de un partido de Finlandia, se me escapó un "I really hope we win!" bastante apasionado. Mis amigos y Catta se me quedaron mirando y, con sonrisa sincera y orgullosa me dijeron: "So it's WE, now??".
Y por qué no?
Por cierto, la casita en Liljendal ya tiene nuestro cuarto terminado: hemos pintado las paredes y puesto el suelo. Ya hay cama, estantes y sólo quedan detalles. Por lo tanto, como aquel que dice, ya podemos vivir en nuestra casita. Después de decir esto: que si estoy orgulloso del camino recorrido? Orgulloso de aquí a Lima. Y mis amigos Nat y Niko os pueden confirmar que de aquí a Lima hay una tiradita...
Manzanas recién cogidas de nuestros árbolicos. Nos llevamos una caja entera (y una bolsa de papas).
Y si quieres más basta con cruzar el camino y elegir: hay bayas y frutilla para aburrir.
A lo mejor acabamos viviendo en España, a lo mejor en Helsinki, quizá en Sebastopol. Qué sé yo. Por el momento me gusta cómo va la cosa: aniversarios en Finlandia, vacaciones en España. Sacando lo mejor de cada país para mi uso y beneficio.