Hola amigos!
Abres los ojillos y, como eres una persona alegre y positiva, te dices: "qué requetebien, lunes y son menos de las siete de la mañana, la de cosas que puedo hacer hasta tener que, irremediablemente, caer en el vacío ocupacional del fin de semana. Qué ganas de empezar." Y luego te estiras, una flexiones y abdominales y te das una ducha cantando algo ligerito y ameno. Luego un desayuno copioso y listo para emprender una nueva semana llena de aventuras!
No.
Lunes.
(Eso era el saludo). Abres como buenamente puedes los ojos y revientas el móvil contra la pared más cercana deseando que deje de sonar de una maldita vez. Te arrastras fuera de la cama, despacio, como a cámara lenta, mientras las sábanas se te enredan en las piernas como diciendo anda y no seas tonto que todavía ni ha salido el sol. Pero claro, qué sol? Si aquí ya es de noche casi ininterrumpidamente. Te rascas las... orejas, y te metes en la ducha. No consigues templar el agua. O muy fría o muy caliente. Te metes en las primeras prendas que encuentras, probablemente en el suelo, y te comes un resto de tostada de ayer por la noche porque el desayuno es la comida más importante del día. Que digo yo, si fuese la más importante, no la podrían haber programado para un poco después? Porque yo estaré despierto pero mi estómago está dormido. O quizá no. Hummm. Vas al baño. Tiras de la cadena y justo después, sales de casa, probablemente olvidándote algo importante encima de la mesa, puedan ser llaves, móvil, cartera o incluso peor por estas fechas: pañuelos.
La verdad es que ni lo uno ni lo otro. No soy un entusiasta de los lunes. De hecho, son mi día menos favorito. No digo que los odio porque, no sé, tampoco me han hecho nada. Pero pese a todo, intento controlar el desánimo de tener que empezar la semana. Evito arrastrar los pies. Mejor forzar una sonrisa, no?
Esta mañana, al abrir los ojillos, Catta me dice: "por lo que se oye, tiene que hacer un tiempo precioso". Su voz rebosa ironía como rebosaría, al estilo Logroño, un plato de deliciosas alitas de pollo de Dani y Luna. Ni me molesto en verificar que el tiempo es un asco. Ella se mete en la ducha y yo, en un alarde de vaya usted a saber qué porque yo todavía no me lo explico, me levanto, voy al salón y me pongo a preparar un generoso desayuno para ambos. Tostadas, leche, mantequilla, kellogs, colacao y hasta resto de tortilla española de ayer. (Pausa para que mi madre deje de hacer la ola celebrando que su hijo, después de 23 años, por fin se preocupa por el desayuno. Bien.) Y en eso que me giro, miro por la ventana y qué bodito qué herposo, qué mágico momento el ver que está nevando! Se aprecia claramente que hace viento y se intuye que cuando salga el sol los copos se convertirán en gotas, crearán barrillo con la poca nieve ya caída, será todo el doble de resbaladizo y a tomar por culo la magia pero, eh, por el momento, es nieve y todo es precioso y bucólico. Sí, bucólico pese a vivir en el centro de Helsinki porque acabo de decidir que la nieve es bucólica. Y punto en boca. Le pego un dulce grito a Cat (que es como pegar una voz pero con "cariño" al principio o al final de la frase) para que venga a ver tan bucólico efecto (sí, insisto, y qué?). Ella se entusiasma por ambas cosas: la nieve y el desayuno. Acto seguido empezamos a charlar, me doy una ducha y hacemos planes para la tarde y, ay, qué chuli, hasta tendremos un buen lunes y todo.
Y aquí estoy. En la oficina currando (estoy en mi "pausa de la comida") ya como fijo en FogScreen. Al final, al menos en el aspecto laboral, tengo un día sumamente ajetreado. La fiebre de la semana pasada me dejo sin contestar varios correos, más llamadas, más charlas con colegas, más más más... Menos mal que ya queda menos para acabar.
El tiempo al final se estropeó. "Salió el sol" (es decir que algo de una tenue claridad bañó la ciudad derritiendo los copos y transformándolos en gotas que, mezcladas con la nieve ya caída, han creado un barrillo haciendo todo el doble de resbaladizo y a tomar por culo el bucolismo. Pero yo me quedo con lo siguiente: es la tercera vez que cae nieve en Helsinki este otoño. Así que ahora vamos en serio. Puede que volvamos a subir a más de seis o siete grados pero, por si acaso, yo ya no cuento mucho con eso. Ahora ya paso a vestirme y pensar como si al día siguiente fuésemos a estar a menos cinco o peor. Ahora paso a actuar como si por la tarde fuese a caer la mayor nevada del año, just in case. Ya van tres avisos. Ya estamos en Noviembre. Ya empieza la temporada invierno-muy invierno en el Corte Inglés.
Sólo me queda esperar que la nieve cuaje. Primero, porque al cuajar la nieve al menos sabes que tienes papeletas para resbalar, caer, abrirte la cabeza contra el bordillo desperdigando masa encefálica metros a la redonda y morir allí, de improvisto, por un patinazo tonto. Le puede pasar a cualquiera. Si la nieve ha cuajado y te caes al menos lo haces sabiendo que la culpa es tuya. Debiste preverlo. Te has abierto la cabeza desperdigando masa encefálica metros a la redonda por tonto del culo. Si la nieve, como es el caso ahora, no ha cuajado y no hay nada blanquecino a tu alrededor, tu instinto de ser humano (suena a paradoja) no te avisa que el suelo pueda resbalar y si te caes, pues hombre, siempre puedes culpar a entes externos o, como buen español, cagarte en la mujer ejerciendo la profesión más antigua del mundo. Pero prefiero pisar sobre nieve helada y resbaladiza que pisar sobre algo que no debería resbalar y, oh, sorpresa. Segundo, porque al cuajar la nieve todo esta blanco y parece que tengamos realmente el doble de luz. Se nota mucho, en serio, palabrita del niño Jesús. Tercero, porque es mucho más molón tener nieve... Qué le voy a hacer, sigo siendo un crío.
Que tengáis una buena semana, nos vemos por aquí.
4 comments:
Minino, con lo bien que iba el post y vas y clavas "masa encefálica"... bueno te lo paso porque realmente sigo quedándome boba con tus textos...
Y si, eres un niño grande, y siempre lo serás.
Tengo una duda existencial...
¿¿ En Finlandia hay frigoríficos?? Porque lo veo un gasto de energía, con poner un armario en el balcón ya teneis la temperatura normal de un frigo, no??
Por cierto, me he sacado en carnet ^^
hooollaaaa!!!! me lo acabo de leer todo, todo todito!! no conocia su existencia! he llegado aki gracias a jorge.
me sigue encantando como escribes! eres guay! aunque estoy de acuerdo con sinom, que lo de la masa encefalica en el suelo me ha resultado una imagen desagradable..pero te lo paso! me alegro muchisimo que las cosas te vayan asi de bien, que vivas con tu chica y que seas feliz! de verdad, me alegro mucho!!
nos vemos pronto, un besazo enorme desde pamplona, que aun sin nieve, tambien pasamos frio!
muuuaaaaak
pdt: por que coño me hacen verificar una puta palabra????
eyyyy!
Aquí ando, domingo 1:21 de la madrugada, y mañana me toca madrugar... y lunes!
Lo de la masa encefálica me ha molado pero que te acuerdes de las alitas.... jajaja Ya veo que lo bueno no se olvida!
Enga, nus hablamos. Besotes
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