Wednesday, December 5, 2007

Matrix 4: Renfe's Revolution

Cambio los billetes de avión. Hecho. Bien. Sólo me queda lo más fácil, comprar los billetes de tren. Dado que Renfe tiene el servicio de venta por Internet y que mi conexión es buena y relativamente fiable, esto debería ser coser y cantar.

Pero yo ni sé coser, ni sé cantar.

Click para confirmar. Me da un error. Vuelta a empezar. Error otra vez. No me deja seleccionar las fechas que quiero. Me cambio a Explorer por si el problema fuese ese. Me duele cerrar Firefox pero es un sacrificio que hago para agilizar la operación. Corroboro lo que ya me imaginaba: Explorer es igual de productivo en mi ordenador que un enfermo de Parkinson en un concurso de batidos: podría funcionar, pero hay algo que no cuadra. Aun así, por pereza, cansancio y por ser de Alicante, tiro palante con Explorer. Seleccione su tren de regreso. Busco la casilla. No hay casilla, no hay opciones, hay un gran vacío. No problem, dejo la vuelta abierta y ya la cerraremos cuando estemos en tierra patria (patria para mí, para Cat como que no). Aceptar... Error. "Catre bloqueado para esas fechas". Catre? Catre lo será tu primo el cojo. Espera, a todo esto, qué es un catre? Vistazo al diccionario. Pues confirmo: Catre lo será tu primo el cojo. Vuelvo a intentar reservar billete cambiando fechas, por curiosidad, por si fuese que los trenes estuvieran llenos y me diera esa mierda de mensaje de error por algún misterio de esos que a veces tiene Renfe, que nos conocemos. Nada. No va. Como decía Emilio: "No va. Tú le das, y no va". Echemos mano del teléfono.

Busco un número de contacto. Lo encuentro. Lo marco. Espero. Suena. Chasquido. Musiquita y pijadas hasta que alguien descuelga y me dice de corrido nombre apellido y el clásico Renfenquepuedoayudarle:

"- Buenos días, me llamo Eusebio Garrido (al escribir en este blog prefiero quedar en el anonimato que ahora se lleva mucho) y me gustaría saber si ya están a la venta los billetes entre Barcelona y Alicante para fechas navideñas. Estoy intentando reservar mediante el servicio web pero me da error.
- Ah, pero es que eso no es aquí. Tiene que llamar al número de... ( el resto es diarrea oral, ya ni me acuerdo de lo que me dice el caballero, sólo quiero apuntarme el número y zanjar el asunto).

Cuelgo y observo el post it (posit para algunas) con los dígitos que tengo que marcar. "Eso no es aquí". La madre que os parió. Marco. Musica. Voz:

"- Buenos días, me llamo Eusebio Garrido (prefiero seguir en el anonimato que se sigue llevando mucho) y me gustaría saber si ya están a la venta los billetes entre Barcelona y Alicante para fechas navideñas. Estoy intentando reservar mediante el servicio web pero me da error.
- Muy bien, para qué fechas es?
- Barcelona-Alicante 23 de diciembre y Alicante-Barcelona para el 4 de enero.
- Bueno, es que todavía no se han puesto a la venta esas fechas. Estamos cambiando la página web y todavía no se sabe qué trenes operan esos días.
- Perdone, me está diciendo que por cambiar la página web no se pueden reservar billetes para Navidad?
- Bien, a ver, sí, estamos cambiando el sistema y...

Están cambiando el sistema. Tócate los pies, Manuel. El sistema. Cojones, ni que Renfe fuera Matrix. Ya me imagino a Morfeo pidiéndome que le muestre el billetes con los brazos cruzados detrás de la espalda de esa forma tan sumamente incómoda que tiene el tío de hacerlo (claro que qué te esperas de un tipo que usa gafas sin patillas). El sistema. O sea que por cambiar "el sistema", que es, básicamente, un página güeb mal parida, no ponen a la venta billetes para Navidades, no saben ni qué trenes circularán. Esto es como no, es que como están pintando el arcen no sabemos si los semáforos funcionarán pero le informo que sólo se podrá circular marcha atrás. O no, es que como esperamos una nueva remesa de sellos de colección no se pueden enviar cartas entre Algeciras y Puertollano. Incluso vaya, es que como mi hermana a tenido mellizos no puedes comer lentejas. Pero qué...? Pero cómo...? Veo luces de colores. Respiro hondo. Os he ahorrado el resto de la conversación con la muchacha de Renfe porque escapa a la realidad que uno espera de una llamada al servicio de atención al cliente. Básicamente, la cuestión es que debido a las profundas remodelaciones de su servicio de venta por Interné y "recientes pequeños incovenientes en ciertas líneas en Barcelona" se han convertido en una panda de funcionarios normales y corrientes es decir, incompetentes. Y me encanta que las gentes de Renfe siempre empiecen sus respuestas de manera positiva, "muy bien", "bueno", "bien" incluso cuando todo es un despropósito mayor que las campanadas del 1990, un saludo para Marisa Naranjo. Como algún día empiecen su contestación mediante un "uuuyyy, chungo chungo" cuelgo sin escuchar el resto. No me atrevo.

Enfín, aquí van otros ejemplos de conversaciones estelares con el personal cualificado de la compañía en sucesivas llamadas (en total, me puse en contacto con ellos unas diez veces, juntando atención al cliente y venta de billetes telefónica)...

"- Es que no están a la venta.
- Señorita, llamo desde Finlandia, tengo los billetes de avión ya comprados y llevo ya una semana y media intentando, humildemente, comprar dos billetes adultos Barcelona Alicante y vuelta. Qué soluciones me ofrece?
- Yo es que no le puedo ayudar.
- Y a quién le pido ayuda, a los bomberos? Al 112? Si usted no me puede ayudar ya me explicará lo que hago. O me planto en Barcelona el mismo día a ver si hay suerte? Por lo visto ustedes trabajan bien la atención al cliente pero al que aun no es cliente y quiere comprarse un billete le saldría más a cuento ponerle una velita a San Cristóbal, patrón de los viajeros."

"- Lo que tiene que hacer es vigilar la página cada día, los billetes pueden salir en cualquier momento.
- Mire, ahora que lo menciona, sí. Un primo mío trabaja de detective y seguro que le entusiasma pasarse las próximas tres semanas vigilando su web para ver cuándo al huevazos del responsable le entra en gana sacar esos billetes a la venta. Le he comentado ya lo incompetentes que son ustedes? Es que no quiero repetirme.

"- Usted con el servicio de venta telefónica puede comprar los billetes pero no confirmarlos o retirarlos por Internet. Tiene que recogerlos 48 horas después de la reserva en vetanilla. Creo que esta opción es buena, no?
- Claro, diga usted que sí, vivo en Helsinki pero creo que me cunde coger un avión a Barcelona sólo para retirar unos billetes que aun no están a la venta. Déjeme unos minutos que consulte cuál de sus oficinas que tengo a 3000km me viene mejor. Quién sabe, igual alguna en el norte me pilla a 2990."
Diez minutos más tarde, otra operadora:
"Usted con el servicio de venta telefónica puede comprar los billetes y confirmarlos e imprimirlos por Internet. Para el día 23 por ejemplo tenemos dos trenes, uno a las 11 y otro a las 12.
- Me alegro de saber que puedo combinar venta telefónica e Internet. Lo que no entiendo es porque su compañero me ha dicho lo contrario hace menos de media hora. Y, por cierto señorita, a mí me salen en la web cinco trenes diferente y ninguno es a las 11 o las 12. Está usted mirando 23 de diciembre Barcelona-Alicante o me está planificando algún trayecto alternativo basado en insipiración del momento?
- No no caballero, los trenes que le digo yo son los que hay." (No me fío un pelo así que cuelgo y llamo diez minutos más tarde dado como en esas oficinas por lo visto hay más gente que en Pamplona en San Fermín, seguro que me pasan con otro operador u operadora)
- Nada caballero, su compañera me han dicho que los trenes para ese día eran dos, a las 11 y a las 12.
- No no, hay cinco trenes, ninguno en esos horarios.
-Perfecto. Por favor, resérveme dos plazas de adulto en el de las 16.30h.
-Es que los billetes no están a la venta aun.
- Ah cierto, me olvidaba que ustedes en Renfe son los maestros del suspense. Pues nada, cuando los pongan a la venta me mandan una postal que ya la leeré al volver. Al paso que vamos voy a hacer el trayecto en tándem, menos mal que Barcelona-Alicante es de norte a sur que es cuesta abajo y llegamos antes, pero la vuelta va a estar jodida, ya se lo digo yo."

"- Sí están a la venta.
- Perfecto, ahora me meto en la web y reservo para...
- Disculpe, tenga en cuenta que todos los trenas tienen una estimación de 50 minutos de retraso sobre el horario de llegada estipulada dado a la parte que tienen que realizar en autobús.
- Perdón? Creo que no me ha entendido bien. Quiero Barcelona Alicante y vuelta en tren. Estoy llamando a Renfe, no? Ha mencionado usted "autobús" o...?
- Sí sí, a ver, yo le explico, una parte del trayecto es en autobús, a la salida de Barcelona debido a las obras que... (dejo de escuchar, aprieto los puños, 23 años de sapiencia en el arte del insulto bilingüe o trilingüe hace inventario en mi cabeza. Respiro.)
- Bueno, tal y como conozco Renfe, a ustedes lo de indemnizar o abaratar los billetes por las molestias les sonará a guión de Kubrick, no?
- Desafortunadamente, Renfe no se responsab... (Dejo de escuchar. También sé insultar en sueco y finés. Ya son cinco lenguas. Respiro hondo).
- Señorita, a ver si lo entiendo: ustedes tardan meses en poner a la venta billetes para fechas tan importantes como Navidad y ciudades como Barcelona y Alicante. Cuando lo hacen es tarde y ni siquiera ofrecen el servicio de enviar un mail a alguien que se ha dejado los cuernos dos semanas intentando acertar cuándo saldrían. No tienen coordinación entre eso que ustedes llaman página web y que yo considero un amasijo de enlaces, el número de desatención al cliente y el de venta telefónica que parece el teléfono de la esperanza. Nos obligan a coger un tren que ya va retrasado. Nos hacen coger un autobús durante 90 kilómetros y, por nada del mundo ofrecen un descuento. Hágame un favor señorita, la próxima vez que reciba una llamada no acabe su saludo con "en qué puedo ayudarle" porque me da vértigo el pensar que si ese es el servicio de ayuda, cuando ustedes se pongan a malas Satanás tiene que quedarse en algo más dulce que una gominola bañada en miel. Hacía tiempo que no veía un servicio al cliente tan pésimo y mire que yo era cliente de Amena. Que le quede claro que no es personal, dudo que sea culpa suya pero este servicio es lo que yo vengo a llamar en buen castellano, una puta mierda. Que tenga un buen día.

Al final compré los billetes del Talgo. Quería Euromed pero tuve que comprar Talgo por ser lo primero que se puso a la venta porque, conociendo mi suerte, seguro que si espero a que salgan los de Euromed me quedo en tierra. Ahora que están los de Euromed en venta no tengo pasta para cambiarlos. Y, obviamentem, no he sacado más descuento que el típico por comprar ida y vuelta. Al final han remodelado la web, el sistema, y hasta han curado al primo cojo que ni cojea ni nada, y ofrecen descuentos hasta por respirar. Ofrecen ventajas y creo que hasta te mandan los billetes con un lazo rosa. Por lo tanto, de todo corazón: que se vayan todos a tomar por culo.

Pese a todo, llego en dos semanas, nos vemos.

2 comments:

Anonymous said...

Un diez...
Lo mejor... "tocate los pies"

Anonymous said...

buenisimo...