Tuesday, April 28, 2009

Llegando a los 30

Hay que joderse. Un día te despiertas y allí están, asomando por entre las cortinas, camuflados entre los rayos de sol como para caer mejor.

Tú estabas bien, feliz y tranquilo, a tu aire. Sin meterte con nadie y de repente. Así. Llegan los 30. Que si te pillan desprevenido o que si llegaron antes de hora. Pero aquí están.
Piensas en todo lo que pudiste hacer y no hiciste. Todo a tu alrededor va a cambiar. Ya es tarde.

Pero ¿sabes lo que te digo, amigo? Que al buen tiempo, mejor cara. Ponte el bañado y hala, a disfrutar que son dos días. Y, estando en Finlandia, no es un decir.


Al final llegó a los 30 pero pasaba mucho de levantarme a hacer otra foto.

Y pasaba porque estaba bastante cómodo leyendo el periódico. (Ojo, la siguiente foto tiene una alta carga erótico-sensual-groar-que-lo-flipas).

Qué tipazo. Estoy que lo rompo. Y encima, moreno.

He tenido que hacer papeleos esta semana por lo que he salido de la oficina tempranito. Al llegar a casa remataba la jornada en el balcón. Bien, tranquilo.

Los muebles los compramos en una tienda llamada "Asko". No digo más.



La vista que tiene uno desde el balcón: arbolicos, arbolicos, y el sol en la jeta.


En fin, que vale que este año me habré quedado sin hacer esquí de fondo y que me habría gustado hacer más el cabra con el trineo. Pero chicos, igual estas temperaturas ya no las tenemos hasta agosto por estos lares. A lo mejor las temperaturas se pegan un guarrazo en 48 horas y se acabó la primavera, el verano y la madre que los parió. Así que a disfrutar todo lo posible.
O más.

1 comment:

Anita Patata Frita said...

No voy a negarlo... tu balcón me da muchisma envidia!