Tuesday, August 19, 2008

Por la boca muere el pez....

Ayer me preguntaban desde Ejpaña cómo está el tema de encontrar piso de alquiler en Finlandia. Yo, seguro de mí mismo, contesté que "no conozco a nadie a quien le haya costado más de seis u ocho semanas encontrar un sitio donde caer muerto - después de una excesiva ingesta de Vodka - a un precio razonable".

Normalmente cuando eres estudiante es la propia universidad la que te busca el piso y te organiza el asunto. Luego el sitio te puede gustar o no, pero no tienes que andar haciendo lo típico de dormir una semana en un hostal hasta encontrar alojamiento. Te lo ponen en bandeja.
Y si no eres estudiante basta que te metas en un par de páginas web y que tengas un ojo puesto en la prensa y, en principio, algo caerá a los pocos días o semanas. Eso es lo que pensaba ayer a las tres de la tarde, cuando todo iba bien. Y, como reza el título, por la boca muere el pez.

A las seis y media me llamó Cat visiblemente triste. Nos ha llamado la casera, dijo. Tenemos que buscar otro piso porque ella necesita el que tenemos, añadió. Juré en voz alta, tanto por el hecho en sí como por notar a Cat tan deprimida. Me toca las narices ver a mi muchacha de bajón.

Pero mira, ahora veremos si es tan fácil encontrar piso. Tenemos entre uno y tres meses para mudarnos. Ojo, encontrar un piso es muy fácil. En una semana está hecho. Pero no estoy yo aquí currando como un capullo para acabar viviendo en un sitio que no me gusta. No me sale de los cojines mudarme donde sea debido a las prisas. No. Ambos queremos un piso como el que tenemos ahora. O sea algo a un precio asequible, con un tamaño nunca menor a lo que ya tenemos, en una zona que nos permita ir a trabajar - especialmente a ella que es la más estable - sin coger cuarenta buses y tranvías e incluso a ser posible con sauna cerca.

Perderemos el VideoClub, la tienda adorable llamada Amppeli, los cuatro supermercados a menos de cinco minutos, el Quiosco, los tres tranvías e infinidad de autobuses, el Metro, los Kebap, Subway y Pizzería - ya conocíamos a los dependientes de los tres -, correos y qué sé yo, hay más cosas. Sin contar que nuestro piso ya era nuestro hogar, nos gustaba y ni siquiera habremos tenido la oportunidad de quedarnos un año.

La casera no ha dado un motivo claro. Ha dicho que necesita el piso. Bueno, pues cuando firmemos el papelajo para recuperar la fianza yo le diré que necesito cagarme en su estirpe. Así, de amigos. Porque a no ser que tenga un buen motivo es una tocada de cojones. Todavía recuerdo cuando me preguntaba con insistencia si me iba a quedar en Finlandia o no para tomar la decisión de darnos el piso "porque, hombre, me gustaría tenerlo alquilado con la certeza de que os quedáis unos años". Hijaputa.

Y tendremos que ir al padrón, avisar a correos y a la madre que los parió, incluso igual tengo que avisar a la embajada de que me mudo. Y organizar la mudanza, colocar los muebles... Dios mío, me canso de pensarlo.

Pero venga, seamos positivos: estoy seguro de que encontraremos un sitio chulo, "barato", bien localizado y que la mudanza y todo lo demás irá como la seda. Al menos, haré todo lo posible por que así sea.

4 comments:

camomilla said...

No entiendo cualquier cosa sobre su texto. Pero es agradable que usted fija de todos modos.

Anonymous said...

Vaya, eso es lo que habitualmente se llama un "putadón del 15".

Pero bueno, me quedo con tu último párrafo, aunque una mudanza siempre acarrea innumerables dolores de cabeza, seguro que encuentras un piso con las características adecuadas.


Ah, y por si las moscas: Tu casera no te echa porque yo le haya ofrecido más, que yo no soy así

Luna said...

Ánimos!!! Seguro que os va todo genial, encontraréis un piso de lujo y con una casera mil veces más maja (que visto lo visto tampoco será muy difícil)

Besotes

Anonymous said...

No te preocupes por lo de notificar tu nueva dirección, es bastante fácil, al banco le puedes notificar usando los un "mail" desde la oficina en Internet, para avisar al Maistraatti, Kela y demás organismos oficiales, vete a correos y rellena el muutoilmoitus.

Y para la embajada, con que les mandes un correo electrónico comunicándoles cual es tu nueva dirección, vale.

¡Suerte con la búsqueda de piso!