Wednesday, April 8, 2009

Mal rollito...


Ayer fui al dentista. Cerca del trabajo, para un simple chequeo. Rutina pura. ¿O no?

La primera impresión fue buena: tienen el formulario en inglés así que no tengo problemas en poner nombre, dirección, alergias, enfermedades mentales, motivo de mi visita - ésta tiene cojones, estuve a punto de marcar "other" y poner "por placer". La segunda impresión, incluso mejor: la dentista se presenta, me hace algunas preguntas, todo bien. La tercera, la leche: me dan unas gafas de sol tipo movida-bakalaera-chuntachuntahey para que mis ojillos no sufran con la luz apuntando a mi cara bonita. Qué nivel Maribel.

Pero la cuarta impresión, ¡ay!, un poquito más jodida...: mientras la mujer va chequeando, con espejitos, mangueritas, ganchos y otras cosas que hacen ruido de chasquido en mis encías, le va comentando a la otra moza cosas, y vaya usted a saber qué significa. Yo sólo entendía los números. Número y más números. Le estaría diciendo, digo yo, lo típico de "segunda muela superior hecha un cisco, un incisivo mirando a Irún". Pero, ¿y si estaba revisando los números del boleto de la "loto"? Y además, joé, si yo sólo iba pa un chequeo a sabiendas de que no tengo ningún problema mayor, ¿por qué narices no se callaba? Números, chasquidos, frases sueltas, y la otra, la asistente, tecleando como una loca. Ya verás, me dije, sales de aquí con un vale descuento para dentaduras postiza. O a lo mejor no entendieron lo de "simple check", me van a meter anestesia general, y me despertaré en una hora con los caninos de oro.
Rediós, qué mal rollo...

Al final, como la seda. Tengo una segunda - y espero que última - cita para la semana que viene. Ni caries, ni muela del juicio, ni nada. Pero no me podían dejar ir por la cara a la primera, no. Esto es como el coche: lo llevas para un chequeo o para que te miren el intermitente y sales con siete presupuestos y la frase "el carburador, yo, lo cambiaría", retumbando en tu cabeza.

Para cerrar, mensaje a mi dentista: Señora, una cosa es que Juan Llaneza sea asturiano, muy buen amigo mío y que, según como se tercie, ejerza incluso de mentor, y otra cosa es cambiarme el apellido, leonés. No jodamos. Una cosa es una cosa y otra, otra. Que se me mosquea mi padre. Los asturianos son una maravilla pero, de allí a llamarme Carrizu en la factura, hay un trecho. De Astorga a Ribadesella. O más.



3 comments:

Anita Patata Frita said...

Todo esto para eso...
Eso si que una cosa que te explicaba yo...

:)

Juan Llaneza said...

voy decite una cosa, carrizu suéname meyor :-)

http://www.narceadigital.com/traductor.html

Corbacho said...

Tienes arte escribiendo Carrizu, en serio. Me recuerdas a veces a Gonzo www.elsentidodelavida.net

Por cierto, hoy me han llamado para una segunda entrevista en la empresa que te dije. Será por teléfono en un par de días. Estoy cruzando los dedos...